Todos somos sospechosos

02 de Marzo de 2010

Ante la pregunta del porque? en otras sociedades funciona la justicia y en El Salvador no, se me ocurre por observación que uno de los factores de índole moral y legal que otras sociedades tienen, es que trabajan por una justicia que sea aplicable a todos sus miembros sin importar su poder económico, político o social, trabajan por una ley que castigue por igual a quien haya violado las normas.

Se dice fácil, pero cumplirlo en países como el nuestro, se vuelve un casi imposible, pues hemos valorado la justicia como algo que puede aplicarse a quien no tenga la posibilidad de refutarla o sea socialmente vulnerable como para aceptar una culpa que libre de pecado al mas poderoso.

Reflexionando aun mas sobre esto, la conclusión es que para los sistemas desarrollados de justicia y de lucha contra el crimen, la base es considerar a todos los miembros de la sociedad sospechosos de cualquier cargo y capaces de asumir una responsabilidad de un delito no desde su capacidad educativa, su posibilidad económica, su apariencia, su raíz y origen familiar, etc... sino de la base mas base, que todo ser humano puede en un momento de su vida, cometer un asesinato, un robo, una violación, un secuestro, reaccionar con violencia y tratar de someter a alguien mas débil, por puro instinto humano.

En base a lo anterior y una vez que se considera a todo ciudadano "sospechoso" también se le entrega la posibilidad de defenderse de esa sospecha con otro supuesto "todos somos inocentes hasta que no se pruebe lo contrario" y en ese sentido el ser sospechoso no es malo, mas bien es el principio del éxito de aplicación de justicia y por el otro el compromiso de probar un hecho imputado a un ciudadano se vuelve la razón para la existencia del estado como garante de la justicia.

Los dos principios anteriores son capaces de provocar en los países mas desarrollados, resultados que pueden ser ejemplo para el nuestro ya que no comenzaron a complotar por evadir la sospecha como lo hacemos aquí, donde el único sospechoso es aquel que pueda enmarcarse en las características que hemos destinado para esa categoría : pobre, sin educación, de origen desconocido, sin familia, joven, violento. Tampoco hicieron el esfuerzo por cumplir con el reclamo de una acusación, como aquí, donde la señalización de un testigo vale mas que la prueba científica, dándole al dedo acusador mas valor de veracidad que a lo que puede ser probado con evidencia.

En resumen lo que trato de decir es que un país que busque erradicar la violencia y la delincuencia no debe esmerar sus recursos y esfuerzos en garantizar erróneamente, que la sociedad segura es donde no suceden hechos de violencia, ni robos, ni asesinatos, ese lugar no existe, por lo tanto los esfuerzos deben empujarse a que cuando esos hechos se dan, tenemos lo necesario para demostrar la culpabilidad y responsabilidad de un ciudadano en los hechos que se le acusan, probar no con el ánimo de salir del problema sino con verdadero deseo de que aquel que haya cometido un crimen pague, con investigación científica, con prueba sustentable y que deje claro en los jurados que un delito lo puede cometer no el que mas parece que lo cometió, sino aquel que como humano no fue capaz de contener sus instintos y se convirtió en asesino, quizá por encima de la mejor educación que le pudieron dar.

Por lo anterior un sistema de justicia empieza poniendo a todos los ciudadanos en igualdad de condiciones, todos somos sospechosos por que como humanos todos podemos llegar a cometer un crimen.